Aprovechamos este pequeño día de asueto para publicar algunas fotos de los dos primeros días. Alex y yo llegamos el día 7 al mediodía, justo a la primera reunión de pilotos, de asistencia obligatoria. Después fuimos a ver los veleros y a hacer la pesada, que como no pudimos completarla, la dejamos para el día siguiente a la mañana.

Primera reunión de pilotos

Pesada de veleros

Jorge probando su nuevo Cirrus VTC

Alex y su nuevo LS4

Jorge y el cirrus
Después, al atardecer, fue la ceremonia de inauguración. Fue en el propio aeródromo que estaba a rebosar de espectadores ya que la gente del pueblo viven la afición al vuelo a vela con pasión. Primero las delegaciones hicimos un desfile, después hubo muchos y largos discursos con agradecimientos para muchos colaboradores. La izada de banderas en la que Marcelo, a la sazón nuestro jefe de equipo, izó la bandera española. Por último, apareció una delegación del pueblo portando la llama olímpica con la que prendieron un pebetero que estará ardiendo durante todo el campeonato. Y para cerrar un grupo de niños hicieron una coreografía que acababa con una guerra de aviones de papel. Lástima que no estuviera mi hijo Jorge por aquí se lo habría pasado como un enano. Por tradición, el equipo español ataco de forma masiva al representante Brian de la Pérfida Albión. Recibió varios impactos, al menos en esto les ganamos.

Gran expectación antes del desfile

El simpático Chilean team

Todos bien formados para izar las banderas

Las autoridades

El jefe de equipo rojigualda

El equipo atento a los discursos

Momento en el que prende la llama olímpica
Y ya, por fin después de un día tan largo, cena en el restaurante del aeródromo.

Cena
DIA UNO DE COMPETICIÓN
El día uno de competición comenzó con un drama. Transportando el Cirrus a pista la cola chocó fuertemente contra el coche y quedó completamente rota. En concreto se partió la barra que hace de transmisión. Yo en esos momentos no podía creermelo, todavía no había hecho ni un solo vuelo y ya se me había acabado el campeonato. En un lugar civilizado como Alemania esto habría sido así, pero en Argentina, donde las cosas más simples pueden ser imposibles, las imposibles las resuelven.

Mario Reyes soldando la transmisión

Trabajo fino

Sergio supervisando el trabajo

Soldador de acetileno

Hay mas cosas rotas
Los artífices del milagro fueron sobre todo Mario Reyes, Marcelo Rico y todo el equipo de Necochea. Desde el primer momento me aseguraron que ese día volaría. Mientras tanto el resto de pilotos y veleros iban yendo a pista

Mientras tanto los otros veleros van a pista

Parrila ya montada

Parrilla de salida día 1

Preparados para salir

Imagen poco habitual en una parrilla de salida en España

Laura dando sombra a Jaume
El velero hubo que desmontarlo por completo, el balancín de la transmisión también estaba doblado. Yo supervisaba el trabajo y no me dejaban hacer nada ya que tenía que concentrarme en la prueba. Me sentía como la típica imagen de Fernando Alonso observando como una nube de mecánicos apiñados encima de su Ferrari que lo reparan en tiempo récord.

El equipo reparando contrarreloj

Parece que si que va a estar
El milagro se realizó, Dios es argentino, no hay duda. El velero llegó a pista cargado de agua justo cuando quedaban solo otros tres veleros por salir. Me monté, rápido chequeo y a correr…

Llegadas

El Genesis un velero muy curioso

Descansando en la carpa del equipo

Cena con sobrasada y carne asada

Todos




2 comentarios
¡Qué buen artículo!
Bel documentario! Grazie!!!
Deja tu comentario: